viernes, 30 de septiembre de 2011

Alas Oscuras Hazme enojar y ve el resultado Cap02


En la mañana siguiente, Lia se encontraba durmiendo plácidamente en la cama de su nuevo cuarto, comenzaba a despertarse y pronto recordó porque estaba ahí y las cosas que pasaron.

Busco con la vista a su Angel Negro, no lo hayo, en ese instante se abría la puerta y una mujer de cabello rojizo emergía, le sonrió a la muchacha y esta siguió con pena pero confundida de que no le pareciera extraño que estuviera desnuda solo cubierta por sabanas.
Hola pequeña, el joven amo esta desayunado, le eh traído ropa, ¿quiere desayunar aquí o con él? - pregunto de repente la mujer pelirroja.
Ah...yo, co-con el - respondió Lia algo tímida.
La mujer hizo una mueca por un segundo que ella no noto y luego volvió a sonreír.
Ya sé que fue de ella primero pero, es difícil olvidar lo bueno que es el joven amo cuando tiene ganas - pensó la mujer quejándose.
La mujer pelirroja le entrego unas ropas y le indico donde estaba el baño de la habitación. Lia se cambio en el baño y cuando salió la mujer pelirroja la esperaba, apenas salió se fue directo a la puerta, Lia la siguió, caminaron por varios pasillos y bajaron las mismas escaleras de antes, la llevo por unos pasillos mas y luego llegaron a una habitación con una gran librero, al fondo cercas de una ventana estaba comiendo Kuren, el sonrió al verla.
Amo Kuren, le eh traído a la muchacha - dijo la pelirroja de repente y después se fue, Lia se quedo estática sin saber que decir.
Vienes o te quedaras ahí - pregunto Kuren de repente con una sonrisa.
A...ah sí - respondió Lia muy tímida, camino lento y se sentó en la otra silla de la mesa en frente de él.
Ella otra vez se quedo sin hacer nada.
No te gusta la comida - pregunto Kuren.
Eh, a si - respondió Lia algo sonrojada y comenzó a comer muy lento.
Te vez linda nerviosa - soltó Kuren, ella lo miro sorprendida - muy muy linda.
A..Ah gracias - respondió otra vez muy tímida.
¿Por qué estas asi? - pregunto Kuren sonriente con cara de inocente aunque el ya sabía porque - acaso soy tan malo en la cama?
Lia abrió la boca y paso de tímida a enojada.
KUREN! - grito Lia regañándolo.
Perdón - pidió Kuren no muy convencido, feliz de lograr lo que quería.
No le veo lo gracioso - se quejo Lia.
Pues yo si - soltó con una gran sonrisa Kuren - pero de verdad, ¿soy malo en la cama?
Y la rabia de ella paso a ser muy grande.
Pervertido - lo insulto ella muy enojada y el cambio su cara.
En serio lo soy? - pregunto Kuren, Lia dudo ya que pareció consternado pero luego lo analizo y frunció el seño.
Si - contesto Lia, tan fría y helada que fue impropio de ella.
Kuren sonrió.
Lo sé - soltó el con una gran sonrisa - y entonces?
¿Entonces? - repitió la pregunta claramente confundida.
Soy bueno en la cama? - soltó Kuren provocando una mirada de asombro de Lia.
Que no te vas a cansar de esa pregunta - reclamo Lia y el negó con la cabeza - pues olvídate de una respuesta - puntuó muy firme.
Entonces soy malo - pregunto Kuren con una fingida carita de perrito triste.
Lia estaba que iba a explotar de coraje.
Con cuantos hombres que es que eh estado para saberlo idiota! - le grito ella ya cansada de él.
No lo sé, uno y dos veces - indago el fingiendo inocencia - no te preocupes que la experiencia te la puedo dar yo - ella lo miro sorprendida y sonrojada.
Con un demonio, porque siempre me atrapas con la guardia baja - renegó entre dientes.
Porque te adoro y te vez linda sonrojada - respondió Kuren con una sonrisa, ella volvió a sentirse en desventaja, no estaba acostumbrada a ser tan alagada y menos de un hombre tan lindo, salido exactamente como su hombre perfecto, an algún día el cielo busco en su cabeza y le dio forma al ser más atractivo que ella haya visto, definitivamente el ser más atractivo que haya visto.
Ella estaba tan nerviosa que busco una salida rápida, busco e su mente lo mejor que pudo y hayo que responder sus dudas era una buena idea, empezó por lo simple.
Kuren, ¿Qué clase de nombre es?, nunca lo había escuchado - indago Lia algo curiosa, y él la miro divertido y dispuesto a responder .
En un nombre de mi raza - respondió el muy calmado aunque sabía que pregunta seguía .
Cu-cuál es tu raza - lo interrogo Lia, de hecho estaba muy ansiosa.
Soy un Angel Negro - contesto el aun calmado pero muy en el fondo tenía dudas de que no aceptara asi de fácil como cuando niños pero aun asi ya había dicho que la tendría con el aun asi.
¿Un Angel Negro?, un demonio - pregunto ella asiendo exactamente la misma pregunta que había hecho ya hace tantos años, Kuren sonrió tiernamente solo de recordarlo.
No, eso es un Angel Caído Lia, yo soy un Angel Negro, como un vampiro pero sin sed de sangre, yo si me reflejo en los espejos y mi corazón si late o mejor te doy esta explicación. Un angel con alas oscuras, que no hace solo el bien a los demás y sobre todo que no tiene nada de casto - Lia ahora si lo entendió y se rio con la ultima parte, le gustaba verla reír por él.
Y los vampiros son más fuertes que tú? - pregunto ella con miedo por la descripción que él le había dado.
Los vampiros no son asi, solo te dije tu definición de vampiros pero ellos son menos crueles de lo que creen, si se reflejan y su corazón si late, de hecho se enamoran mucho, son unas de las razas que mas respetan a los humanos.
Y que otro tipo de razas ahí - pregunto ella ya llena de curiosidad.
Pues bueno - comenzó a explicar y se detuvo para acordarse de todas las razas que habían - Los Ángeles Negros, el territorio Oscuro, Los Vampiros, el territorio Carmesí, Los fantasmas, el territorio Sombra, Los Brujos, el territorio Purpura, Los Licántropos, el territorio Lunar, Las criaturas Mitológicas en los bosques, el territorio Fenicio, las criaturas en el cielo de los Mares, el territorio Celeste, y solo quedan los Terranos, del territorio Cardinal.
Todas esas criaturas existen - dijo Lia sin ocultar su asombro pero Kuren casi podría decir que era emoción, definitivamente era su Lia.
Cuéntame más - dijo Lia muy animada.
Bien que quieres saber - pregunto Kuren.
La puerta se abrió de golpe y una mujer de largo cabello purpura emergió gritando "KUREN" con mucho ánimo, toda la felicidad de Kuren se esfumo y Lia frunció el seño ante el tono de voz de la chica, quien iba a pensar que hace solo 2 segundos ella estaba muy feliz.
Kuren lindo, Asara me dijo que estabas aquí - dijo la mujer de cabello oscuros sin quitar su sonrisa.
Asara primero me traes felicidad trayéndome a Lia esta mañana y ahora me la quitas - pensó Kuren recordando a la pelirroja que llevo a Lia a desayunar con el - Tarane - soltó sin muchas ganas.
Si amorcito, quien mas - Lia estaba que echaba humo con la cabeza abajo para que nadie se diera cuenta.
La mujer corrió hacia Kuren ignorando a Lia y lo abrazo con mucha fuerza y luego.....lo beso en la boca, Kuren estuvo totalmente desprevenido por eso no reacciono al instante pero apenas unos segundos pasaron, reacciono y tomando sus dos brazos la alejo de él.
Tarane no hagas eso - dijo ya más calmado - Lia........
Kuren no termino la frase solo logro ver que a lo lejos Lia se volteaba un momento y luego se iba aventando la puerta con fuerza.
Ya no necesitas a la humana, yo ya estoy aquí - dijo la mujer volviendo a abrazarlo en forma animada.
Lia iba como alma que lleva el diablo por el pasillo se encontró con la pelirroja Asara.
Asara ¿no? - pregunto Lia y ella sintió - me dice donde esta mi cuarto.
La pelirroja volvió a asentir y no dijo nada mas ya que la chica había sonado brusca en todo momento, además de que recordaba que cierta personita fastidiosa había venido y le había preguntado por Kuren, ni le había dejado decirle que quizás a su amo no le gustaría ser interrumpido.
Después de un tiempo llegaron, ella entro y se sentó enojada en el borde de la cama.
Gracias - dijo ella con un tono de voz muy tajante, al instante entendió el Lárgate escondido y se fue.
Lia estaba muy enojado, sabía que lo conocía hace dos diáspero no era tonta para no entender que él le gustaba y de la forma de entre mas pasa el tiempo más te quiero, estaba que si le ponían a esa Tarane en frente la noqueaba.
En otro lugar.
Kuren se deshizo como pudo de esa molestia y salió disparado a otro lugar, no tenía tiempo para Tarane y su molesta forma de ser, sin duda era buena en la cama y nada más, tampoco tenía tiempo para asuntos de trabajo u otra cosa, ahorita solo había una emergencia importante que atender, El perdón de Lia y nada más.
Esperen un segundo, que estoy pensando - se reprocho Kuren mentalmente - será muy buena por no decir zorra pero prefiero mil veces el cuerpo de Lia y eso que solo lo probé dos veces, Demonios ya se me antojo de nuevo - pensó.
Lia estaba un poco mas clamada mirando el techo de su habitación, suspiro, que le había pasado, Kuren era un hombre que apenas conocía pero no había otra forma de describirlo, no se entendía a sí misma, desde siempre nunca le había prestado atención a un chico, nunca pasaba de que le pareciera atractivo y ya, y Kuren le gustaba con menos de dos días de conocerlo y vaya que le gustaba, si se ponía a meditar la cosas no entendía porque había dejado que el chico la hiciera suya si ella siempre creyo estar muy lejos de darle eso a un hombre, lo que era peor a solo unas horas de la primera vez volvió a hacerlo con él, no lo conoce y bueno el dice que, que se conocen de niños pero esa no es razón para que le guste, a los niños pequeños no se les antoja eso, pero Kuren también actúa como ella, el también solo la conoce de ellos y aun asi, ah sin duda nunca lo entendería pensara lo que pensara, solo sabía algo, había aceptado quedarse apenas Kuren se mostro afligido y no planeaba decirle que se iba ya que su rostro podría volverse a mostrar asi, entonces que hacía, morirse de los celos hasta que se volviera loca, no, esa tampoco era una opción.
No se dio cuenta de la persona que entro a su cuarto por estar metida en sus pensamientos.
En qué piensas - una voz masculina muy familiar interrumpió sus pensamientos, ella lo miro, pero no como quería, era una mirada fría, por alguna razón no quería ser cruel con el pero no podía evitarlo - estas enojada?
Claro - pensó Lia, no, no podía decirle eso, el seguro preguntaría porque y ella no sabría cómo responder asi que solo no respondió y siguió con la misma mirada indiferente.
Lo siento - dijo él y ella se intereso en la continuación - no sabía que vendría, ella no significa nada, y aunque ya se lo había dicho es muy insistente, perdón, no sabía que te trataría asi - se refería a que la ignoro, bueno también se había disculpado porque ella estaba aquí y había dicho que no la quería, eso era razón suficiente para que ella se calmara y su cara mostrara unas facciones más dulces que antes.
No tienes que disculparte, es tu casa no - dijo Lia intentando ocultar que si le importaba.
Eres muy orgullosa pero me alegra que aceptes mis disculpas Lia - soltó el ya mas sonriente, nada como el perdón de Lia para volver a ser feliz.
No soy orgullosa - dijo ella volteando al cara de un lado.
Claro que no - dijo Kuren con el sarcasmo muy notorio, ella frunció el seño - Lia te adoro pero, incluso de pequeña eras muy orgullosa.
Y ella se puso roja de vergüenza, era cierto, siempre había sido asi.
Cállate Kuren - le dijo muy avergonzada y sonrojada.
Como digas hermosa - le dijo Kuren con una gran s0nrisa, ella se puso aun mas sonrojada y sonrió logrando su objetivo, Lia era la mujer que siempre amo y siempre era siempre, si había alguien a quien más quería esa era ella y entre mas se acostumbraba a la idea de que ella viviría ahí con el más feliz se sentía, eso no era normal en el, bueno al menos no en un nivel tan grande.
Kuren - dijo Lia.
¿Si? - pregunto Kuren.
¿Cuánto tiempo se queda? - pregunto Lia de nuevo con el tono de voz frio y Kuren se quedo congelado del miedo.
No sé, ella no se va aunque la corro, su familia es haiga de la nuestra y no la puedo echar asi que quizás se quede 15 días o un mes - respondió el más nervioso que en cualquier otro momento de su vida, la cara de Lia mostro mucho enojo.
Esperas que aguante a esa engreída por tanto tiempo! -grito Lia entre enojada y desesperada.
Si - respondió el en un tono apenas audible.
Olvídalo! - dijo Lia tajante en voz alta.
Vamos Lia ¿por mi? - pregunto Kuren esperanzado.
Ah no, ni se te ocurra ponerme ojitos de perrito abandonado, olvídalo - le dijo Lia en reclamo y el no cambio su expresión - No Kuren, No quiero - suplico Lia.
Solo un poquito - dijo el muy sumiso, ya lo estaba conociendo, cuando Kuren se lo proponía podía ser muy encantador.
Bien, ya que - dijo Lia de mal modo, Kuren sonrió.
Gracias - le dijo con una sonrisa - sabes que te adoro ¿verdad?.
Pues....lo dijiste...varias veces - respondió ella algo tímida y avergonzada.
Si pero lo quería dejar claro - le dijo con una sonrisa de esas que hipnotizaba a Lia.
Todo el día transcurrió normal después de eso, bueno dentro de lo que cabe el "normal", Kuren se la paso todo el tiempo evitando ver a Tarane por cualquier lugar y ella estaba más que enojada y que nunca lo encontraba, el día de Lia estuvo normal, se la paso viendo televisión sobre un sillón largo en una de las muchas salas de la mansión, era una pantalla plana muy grande y con muchos canales asi que jamás se aburrió además de que reía de vez en cuando porque escuchaba como cierta personita le preguntaba a alguna sirvienta muy histérica donde se hallaba Kuren, se reía a carcajadas porque pasaba muy seguido aunque no entraba jamás a la habitación donde estaba Lia. Y si llego la noche, los tres cenaron en el gran comedor elegante de la mansión, Kuren como todo dueño sentado en el lado para una sola persona, Mayra a su derecha y Lia a su izquierda, todos comieron en silencio pero había algo que incomodaba a Kuren y molestaba a Lia, era la sonrisa de Tarane, como si el enojo ya se le hubiera ido y eso no era bueno ya que según ellos apenas hace 40 minutos seguía echando fuego por la boca y buscando como perfecta maniática a Kuren. No era para menos que ambos estuvieran sorprendidos y angustiados por la expresión feliz y algo siniestra de la mujer de cabellos purpura, que demonios era lo que planeaba? Kuren y Lia no hallaron respuesta.
La noche continuo igual, Asara llego para indicarle el camino a su cuarto a Tarane y le encargo a una de las sirvientas mostrarle a Lia donde quedaba su habitación, Kuren se fue solito a su cuarto, apenas entro se quito la camisa y se acostó en su cama, todavía tenía en mente la forma de actuar de Tarane, simplemente no podía estar tranquilo, la conocía bien y sa.....y todo al in tuvo sentido.
En el cuarto de Lia, ella se hallaba a punto de dormir cuando la asusto, estaba acostada volteando a el lado derecho de la cama y se asusto aun mas cuando alguien a abrazo a espaldas por la cintura, volteo la cabeza y miro a Kuren, ella tuvo una idea de que quería.
Olvídalo - le dijo y el supo que se refería a eso.
No vine por eso, solo quiero dormir aquí - respondió el.
Porque? - pregunto ella extrañada.
Cuando tenía algo con Tarane, ella tenía la costumbre de irse a mi cuarto a meterse en mi cama, estoy huyendo - respondió el y Lia frunció un poco el seño.
Tramposo - le dijo y luego se volteo y cerró los ojos, Kuren supo que lo había dejado dormir ahí y que lo llamaba tramposo porque con esa razón ella no se negaría.
El sonrió por salir victorioso y se dispuso a volver a abrazar a su humana y dormir.
En la mañana siguiente.
Tarane estaba que echaba fuego por la boca, había ido en la noche a atrapar a Kuren pero no lo hayo en su cama, muy a su pesar se le cruzo una idea en la mente que tenía que desechar, si o si, vio a una sirvienta que iba hacia su cuarto y le pregunto cómo llegar a un lugar, cuando abrió la puerta no le gusto lo que veía aun mucho menos que en la mañana que llego, su Kuren abrazaba a Lia y ambos dormían demasiado a gusto, entre mas veía la escena, mas quería matar a esa desgraciada humana que quien sabe cómo y cuando había ganado tantos derechos y atenciones por parte de Kuren, sí que se moría de rabia y más aun cuando tuvo que tragarse su orgullo y cerrar la puerta sin despertarlos.
Lia no dejaba de sonreír por el seño fruncido de Tarane, mas felicidad no podía haber, la sola idea de que Kuren hubiera pasado la noche con la humana y no con ella la enojaba y eso a Lia le divertía también porque apenas la vio y noto en que tono de voz decía KUREN ya la había puesto como su rival a muerte, esa presuntuosa estaba que moría de los celos y eso a Lia le fascinaba.
En cuanto a Kuren el estaba feliz de haber escapado de Tarane y de paso dormir con Lia, no que decía si la segunda era por mucho mejor que la primera.
Un rato más tarde Kuren intentaba ganarse a Lia de nuevo como se lo había propuesto aun con la indeseable visita que no se largaba. La había llevado al jardín que tanto adoraban ella y el de niños, lo recordaba bien, era su sitio favorito de la casa y ahí estaban él y ella disfrutando hasta que llego la visita indeseable, Kuren no sabía qué demonios quería ahora y ni le importaba tampoco (pero debería) el no tuvo tiempo de precisar las cosas, Tarane se acerco a él con cara sonriente, se lanzo sobre él y en un segundo ya le comía la boca como toda una puta profesional, eso pensó Lia.
Zorra - fue lo que salió mordazmente de la boca de Lia.
Que dijiste - se indigno Tarane.
Perra en celo - la insulto de nuevo Lia.
Como me llamaste - reclamo muy enojada.
Ah si quieres te doy un sinónimo, mujerzuela barata - soltó Lia, a Tarane no le gusto.
Maldita humana - grito abalanzándosele pero Kuren la detuvo.
Si asi van a ser mis días, no cabe duda, moriré joven - pensó Kuren mientras veía reír a Lia - al menos algo bueno.
Fin de la 2° Pluma Oscura.
~ Hazme Enojar y ve el Resultado ~



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